sábado, 7 de enero de 2017

EL 15M NO ERA INSTITUCIONALISMO, SINO MUCHO MÁS.

Acampada Sol
He leido a muchas personas, escribir sobre el movimiento 15M. En su mayoría decían sentirse herederas de esa eclosión social en la que, a mi juicio, aún no se ha profundizado lo suficiente. 
Se ha teorizado y se teoriza muchas veces acomodando la leve trayectoria de este movimiento a determinadas corrientes políticas o de opinión. Pero en realidad, éste, tuvo unas peculiaridades que sobresalieron y que podemos enunciar con cierta facilidad.
Si nos fijamos un tanto, podremos afirmar que el hecho de tomar cientos de plazas en nuestro país, al unísono y de modo prolongado, sitúa al movimiento ante una primordial característica que es la "desobediencia civil". A nadie puede escapar que "es un delito" este tipo de ocupaciones y concentraciones sin el beneplácito de los distintos ministerios. Por lo tanto, podríamos decir, que la característica mas visible del 15M, es la desobediencia civil como forma de lucha.

En las grandes movilizaciones que observamos, se lanzaban muchas consignas reivindicativas que llenaban se sonido las calles de nuestro país, pero también en este aspecto podemos decir que sobresalió un "grito" por encima del resto que fue: "no nos representan". ¿ Que significaba esto?.
Pues a mi modesto entender ello, sintetiza el rechazo al modelo electoral existente. La desconfianza en unos partidos políticos que habían dado la espalda a su pueblo en toda la transición, a la vez que el rechazo a un modelo democrático, que nos conducía siempre de modo inevitable al bipartidismo.
Otro gran elemento que podemos definir como notorio fue, el rechazo tajante a la división ideológica dentro del movimiento. Que en definitiva es la estrategia de "la transversalidad", como método de incorporación y crecimiento. Y a esto debemos añadir que el 15M mantuvo un apoyo ciudadano mayoritario durante meses, hecho sin precedentes en nuestra historia reciente.
Y para no hacer muy extenso este superficial análisis sobre este movimiento, podemos afirmar también, que no decidió su disolución sino su reorganización en los barrios. Hecho éste que no llego a consolidarse. Luego entonces también podemos decir que apostó por la "estructuración, por la articulación" en las plazas y barrios aunque ello no se cristalizara.
Bien pues entonces, a todo el que se defina como heredero de esta gran eclosión social mayoritaria, debe saber que se esta reconociendo como desobediente civil ante los abusos del poder, debe apostar por el cambio de modelo parlamentario, debe dejar de un lado las ideologías para asumir la estrategia de la transversalidad y debe estar por la estructuración por barrios. No vale definirse heredero del 15M por el romanticismo político, sino por la creencia en sus herencias. El 15M no era institucionalista, ni jerárquico, ni quería la herencia de las metodologías de la izquierda...era una apuesta por un cambio de sistema y no por una reforma del mismo.
Un saludo.

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