domingo, 5 de noviembre de 2017

IGLESIAS Y COLAU DECIDIRÁN EL SIGNO DEL GOBIERNO CATALAN DESPUÉS DE LAS ELECCIONES.

Ellos van a tener la llave del signo político del próximo gobierno catalán.

Distintos sondeos vienen marcando que ni el frente nacionalista (PP,PSOE,Cs), ni tampoco el independentista ( PdCAT, ERC, CUP), conseguirían la mayoría absoluta que persiguen sus respectivas estrategias.
Es mas que probable que si PODEMOS decide ir en alianza con los comunes, esta se convierta en quien decida el signo político que gobernará en Catalunya después de la intervención por parte del estado. 



Iglesias necesita salir bien parado de la crisis catalana que ha llegado a penetrar en el seno de su propio partido. En la actualidad se decide la continuidad o no del actual secretario general Dante Fachín, partidario de sumarse al frente independentista. Lo mas razonable desde un punto de vista político es que se renueve y mantenga la actual  unidad entre PODEMOS y Comunes, mucho mas ahora que los resultados de los distintos sondeos les otorgan el papel de juez de esta contienda.
Es necesario que el conflicto catalán se acabe y que las fuerzas del cambio no hayan sufrido pérdidas sustanciales, habiendo mantenido una posición de equidistancia con el resto de los partidos, radicalmente polarizados en sus posiciones. Este nivel de distancia con respecto a los frentes, tenía sus riesgos pero finalmente parece que esta alianza pudiera salir mas reforzada de los esperado. 

La cuestión identitaria irá perdiendo presencia en la cotidianidad política y la corrupción, los conflictos sociales, las privatizaciones, los recortes, pasarán a un primer plano y es en este contexto donde la fuerza morada adquiere mucha mas presencia y visibilidad política en el conjunto del país.
 

La europeización del conflicto ha sido una estrategia acertada por el independentismo que los ha situado en un plano mediático ideal para que las primeras reacciones positivas de dirigentes  de algún  cantón suizo  sensible con los detenidos se produzca y con ello, una dilatación de esta situación. Pero lo que si podríamos definir como cierto, es que la estrategia de acoso y derribo, de ilegalización y procesos judiciales, de persecución del independentismo, desde el nacionalismo español, no ha conseguido los objetivos deseados y no habrá un cambio radical en el escenario político catalán que emane del proceso electoral que se avecina.
Un saludo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario